7 razones por las que los cristianos no están obligados a diezmar
30 agosto, 2017 | Thomas Schreiner
Muchos piensan que los
creyentes deben dar el diezmo (definido como dar el 10% de los ingresos
personales), y muchos usan el lenguaje de “diezmos y ofrendas” en los servicios
de adoración. Otros están igualmente convencidos de que el diezmo no es
obligatorio para los creyentes.
¿Qué punto de vista es
más fiel a la Palabra de Dios?
Ciertamente, esto no es
un asunto sobre el cual los creyentes deban romper comunión. El amor es mucho
más importante que nuestra opinión sobre el diezmo (1 Cor. 13). Sin embargo, yo
argumentaría que el diezmo no es obligatorio, ni debería ser fomentado para los
creyentes en Jesucristo. Pero tal postura necesita ser explicada.
El diezmo en el Antiguo
Testamento
¿Qué dice el Antiguo
Testamento acerca del diezmo? Abraham dio una décima parte de su botín de
guerra a Melquisedec (Gn. 14:20), y Hebreos apela a este relato para respaldar
la superioridad del sacerdocio de Melquisedec sobre el de Leví (Heb. 4:10).
Dios salió al encuentro de Jacob en Betel y le prometió bendiciones de pacto;
el patriarca prometió a Dios una décima parte de todo lo que le fue concedido
(Gn. 28:22).
Una décima parte de la
semilla, el fruto, y las ovejas de Israel eran dadas al Señor (Lv. 27: 30-32,
Dt. 14: 22-24; cf. 2 Cr. 31:5-6; Neh. 13:5, 12). El pueblo daba una décima
parte a los Levitas para su mantenimiento (Nm. 18: 21-24; cf. Neh. 10:38;
12:44), y los Levitas, a su vez, debían dar una décima parte al sumo sacerdote
(Nm. 18:25-28). Aquellos que no diezmaron fueron amenazados con una maldición,
mientras que aquellos que diezmaron se les prometió bendición (Mal. 3:8-10).
Aunque podríamos asumir
que Israel en el Antiguo Testamento dio un total de 10 por ciento, en realidad
es difícil discernir cuánto se dio. No podemos detenernos en detalles en este
breve artículo, pero algunos piensan que los israelitas daban catorce diezmos
durante siete años; otros creen que daban doce. En todo caso, cuando juntamos
los diezmos requeridos, la cantidad ciertamente supera el diez por ciento. De
hecho, el número probablemente era alrededor de 20% al año.
Por qué el diezmo no es
requerido hoy en día
Hay siete razones
decisivas para decir que los cristianos no están obligados a diezmar.
1. Los creyentes ya no
están bajo el pacto mosaico (Rm. 6:14-15; 7:5-6; Gál. 3:15-4:7;
2 Co. 3:4-18).
Los mandamientos
estipulados en el pacto mosaico ya no están en vigor para los creyentes.
Algunos apelan a la división entre la ley civil, ceremonial, y moral para
respaldar el diezmo. Sin embargo, yo observaría que estas divisiones no son la
base que Pablo usa cuando se refiere a cómo la ley aplica para nosotros hoy en
día. Y aun si usamos esas distinciones, claramente el diezmo no es parte de la
ley moral. Es cierto que las normas morales del Antiguo Testamento todavía
están en vigor hoy en día, y las discernimos de la ley de Cristo en el Nuevo
Testamento, pero el diezmo no está entre esos mandamientos.
2. Los ejemplos de
Abraham y Jacob no son patrones normativos.
Algunos piensan que el
diezmo es obligatorio porque tanto Abraham como Jacob dieron una décima parte,
y ambos vivieron antes de que el pacto mosaico estuviera establecido. Sin
embargo, difícilmente tales ejemplos demuestran que el diezmo sea para todos
los tiempos. El regalo de Abraham a Melquisedec fue un acontecimiento que
sucedió una sola vez; no hay evidencia de que él le diera a Dios una décima
parte de manera regular.
El que Jacob entregara
una décima parte significaba su agradecimiento a Dios por haberle prometido
estar con él y protegerlo. Su agradecimiento y generosidad todavía nos hablan
hoy, pero una descripción histórica de lo que Jacob dio no apoya la idea de que
todos los creyentes deben dar a Dios una décima parte de sus ingresos.
3. Los diezmos fueron
dados a los levitas y a los sacerdotes, pero no hay levitas y sacerdotes en el
nuevo pacto.
Los levitas y los
sacerdotes estaban atados al sistema de sacrificios del antiguo pacto. Ahora
todos los creyentes son sacerdotes (1 Pe. 2:9; Ap. 1:6; 5:10; 20:6), con Jesús
como nuestro Sumo Sacerdote Melquisedeciano (Heb. 7).
4. El diezmo está ligado
a la tierra que Israel recibió bajo el antiguo pacto.
Israel debía celebrar un
diezmo cada tres años en Jerusalén. Pero ese requisito no puede aplicarse a los
cristianos hoy en día. Eso era en relación a los judíos como nación, a los
judíos que vivían en la tierra de la promesa. Con la venida de Cristo, la
nación judía ya no es más el lugar del pueblo de Dios, aunque individuos judíos
son parte de la Iglesia a través de la fe en Jesús.
La Jerusalén terrenal ya
no es central en los propósitos de Dios (Gál. 4:25). Los creyentes son parte de
la Jerusalén celestial (Gál. 4:26) y esperan la ciudad que ha de venir (He.
11:10), a los cielos nuevos y la tierra nueva (Ap. 21:1-22: 5). Abraham no es
heredero de la tierra de Israel, sino de todo el mundo (Rm. 4:13).
5. Si el diezmo es
obligatorio hoy en día, ¿cuánto deberíamos dar?
Como se señaló
anteriormente, el número era ciertamente más del 10% y cercano al 20%. Aquellos
que abogan por el diezmo probablemente deberían quedarse en el 20%.
6. Cuando Jesús afirmó el
diezmo, sucedió antes del comienzo del nuevo pacto.
Algunos defienden el
diezmo diciendo que Jesús elogió el diezmo, incluso si dijo que era menos
importante que otras cosas (Mt. 23:23; Lc. 11:42). Este argumento parece
fuerte, pero no es persuasivo. Jesús también mencionó el ofrecimiento de
sacrificios en el templo (Mt. 5:23-24), pero los cristianos no piensan —incluso
si el templo fuera reconstruido— que deberíamos hacer eso. Las palabras de
nuestro Señor son comprensibles cuando pensamos sobre su ubicación en la
historia de la redención.
Jesús habló acerca de los
sacrificios y el diezmo antes de la cruz y la resurrección, antes del comienzo
del nuevo pacto. Él usó el diezmo y los sacrificios como ilustraciones cuando
se dirigía a sus contemporáneos. Él guardó la ley debido a que fue “nacido bajo
la ley” (Gál. 4:4). Pero no podemos tomar sus palabras como que aprueban el
diezmo hoy en día más de lo que podemos tomarlas como que aprueban el ofrecer
sacrificios.
7. En ninguna parte del
Nuevo Testamento se menciona al diezmo cuando se manda a dar generosamente.
Cuando los cristianos
reciben instrucción sobre dar a los pobres, no se les manda a dar “el diezmo al
pobre”. En cambio, se les instruye a ser generosos en ayudar a los necesitados
(Hch. 2:43-47; 4:32-37; 11:27-30; Gál. 2:10; 1 Cor. 16:1-4; 2 Cor. 8:1-9:15).
Por ejemplo, 1 Corintios 16:1-4, un pasaje que a menudo es citado en círculos
populares como respaldándolo, no menciona el diezmo; el pasaje habla sobre una
ofrenda que se hizo a los santos pobres en Jerusalén.
Da generosamente
Aunque el diezmo no es
obligatorio hoy en día, no significa que los creyentes deban acumular
posesiones.
Se nos ordena apoyar a
los que predican el evangelio (Mt. 10:10; Lc. 10:7; 1 Co. 9:6-14; 1 Ti.
5:17-18). Y aunque debemos disfrutar de las cosas buenas que Dios nos da,
también somos llamados a ser generosos con los necesitados (1 Ti. 6:17–19; 2
Co. 8–9). La riqueza puede convertirse fácilmente en un ídolo, llevándonos a
abandonar al Señor.
Puesto que Dios debe ser
nuestro tesoro, los creyentes deben dar generosamente y libremente. Para muchos
en occidente, esto significará dar más del 10%.
Aun así, la Escritura no
ordena que los cristianos den una décima parte, y la Escritura, no la
tradición, es nuestra regla y autoridad.
Publicado originalmente
en The Gospel Coalition. Traducido por Wilmer Rodríguez.
Thomas Schreiner es
profesor de interpretación de Nuevo Testamento y decano adjunto de
interpretación de la Escritura para The Southern Baptist Theological Seminary
en Louisville, Kentucky.

Que buena excusa para no cumplir con el deber un cristiano!!!! Si amas a Dios y sos en Cristo no argumentas que no hay que diezmar del salario que Dios mismo te provee... Es una tonta excusa eso del A.T. y N.T... que el Espíritu redarguya la conciencia y la intención con la cual publican esto!!
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